
Kaštela → Maslinica (Šolta)
Solemos zarpar de Marina Kaštela a media mañana y poner proa al suroeste; Split va quedando atrás por la banda de babor mientras nos asentamos en la línea de trece millas hasta Šolta. La entrada de Maslinica se esconde tras un rosario de islotes bajos que amortiguan todo lo que el Adriático abierto lanza contra la costa. Dentro, la bahía se repliega sobre sí misma bajo una pared de cerros del lado del pueblo y agarra bien en cuatro a ocho metros de fango y arena. Dos maneras de pasar la noche: muertos y servicio completo en Martinis Marchi, al pie de un castillo levantado en 1708, o el muelle del pueblo con amarre de popa sobre tu propia ancla por unos pocos euros. En cuanto quedas firme, el ritmo se frena de golpe. La Konoba Kamenar lleva tres generaciones en la misma familia, y el tinto Dobričić que sirven apenas sale de la isla.
Qué hacer
Copa al atardecer en la terraza del castillo Martinis Marchi
Pide el tinto Dobričić en la Konoba Kamenar
Rema hasta el islote de Stipanska y date un baño
Llévate una lata de aceite de oliva Šoltansko en el pueblo
Consejo de amarre
Reserva Martinis Marchi, en el lado sur, con mucha antelación para julio y agosto; tiene líneas de amarre fijas y toma de corriente. Si prefieres el muelle del pueblo, amarras de popa fondeando tu propia ancla por una pequeña tarifa. El anillo de islotes que cierra la bocana hace que solo te alcance el viento del norte, raro en verano.













