
Palermo → San Vito Lo Capo
La primera etapa desde Palermo es lo bastante larga para ir haciendo tripulación sin castigar a nadie. Treinta y dos millas al oeste, casi todo a un través si el noroeste habitual entra a media mañana. La reserva del Zingaro va quedando por estribor, siete kilómetros de caliza sin urbanizar y sin fondeadero legal dentro de sus límites, así que se admira y se sigue. Al final espera San Vito Lo Capo, con su puerto metido bajo el Monte Monaco. La playa del pueblo es de arena blanca de verdad, algo raro en este tramo donde casi siempre se nada desde la roca. Solemos amarrar a media tarde, pasear el frente marítimo y buscar un cuscús alla trapanese en alguna trattoria del muelle. En San Vito se toman el cuscús muy en serio; el festival de septiembre es prueba suficiente.
Qué hacer
Bañarse en la media luna de arena blanca de San Vito
Recorrer el sendero costero de la reserva del Zingaro
Cuscús alla trapanese en el muelle
Puesta de sol tras el Monte Monaco
Consejo de amarre
El puertecito de San Vito te da amarre de popa por unos €60–100 la noche y abriga bien del norte. Si está lleno, larga el ancla en la bahía justo por fuera, sobre arena en 5–7 metros.





