
Lefkas → Parga
El primer día no empieza en una bahía, sino en un puente. El puente giratorio del canal de Lefkas abre una vez por hora, y a media mañana de julio la dársena de espera del lado sur junta treinta y pico barcos, así que solemos apuntar a la apertura de las nueve y salir antes de que se forme la cola. Una vez fuera, el térmico del suroeste entra a lo largo de la costa de Epiro y te empuja al norte en un través muy cómodo. Parga aparece como un decorado de teatro: casas ocre y crema cayendo hacia el agua bajo un fuerte normando-veneciano del siglo XIV. Valtos beach queda una milla al oeste si la tripulación quiere un baño antes de cenar. La subida a las murallas lleva unos veinticinco minutos y se paga sola al atardecer, cuando la luz cae detrás del islote y toda la bahía se vuelve dorada.
Qué hacer
Bañarse en la media luna dorada de Valtos beach
Subir a las murallas del castillo normando-veneciano
Gambas saganaki en la terraza de la taberna Bara
Café con vistas en el kafenio Krioneri
Pasear al anochecer las escaleras del casco antiguo iluminadas con farolillos
Consejo de amarre
Fondea fuera en 5-10 m de arena de buen agarre, o coge uno de los pocos huecos de popa al muelle del pueblo. La bahía está abierta al sur y al suroeste, así que si anuncian viento del sur, muévete a la cala de Valtos, una milla al oeste.








