
Barcelona (Port Olímpic) → Arenys de Mar
El primer día es más de papeleo que de navegación. Haz la entrega con calma en Port Olímpic: revisa motor, gas, jarcia, plóter y auxiliar, y deja la provisión estibada antes de pensar en largar amarras; si las neveras están vacías, el mercado de la Barceloneta queda a un taxi. La idea es salir del dique sobre la hora de comer, cuando el garbí del suroeste ya se ha establecido. Desde ahí, un largo sostenido a seis o siete nudos, a media milla de las playas, con el tren de la costa haciendo ruido a tu lado. Badalona, El Masnou y Mataró sirven de refugio si el tiempo se estropea. Arenys vive de la pesca y, si amarras antes de las cinco, verás descargar la flota y arrancar la subasta en el muelle. El pueblo sube por una sola calle arbolada, la Riera, donde te esperan los bares de tapas y las famosas fresas de la zona.
Qué hacer
Ver la subasta de la llotja en el muelle
Probar las fresas de temporada en la Riera
Ver los encajes de bolillos en el Museu Marès de la Punta
Ir de tapas por la arbolada Riera
Consejo de amarre
En Port d'Arenys conviven la flota pesquera y el Club Nàutic Arenys de Mar, así que llama por VHF 9 antes de meter la proa. Los amarres de tránsito tienen entre 3 y 5 m y se llenan rápido; reserva para julio y agosto.






